Pude elegir no quererte, pero no pude.

Te di mi corazón, sabiendo que no lo aceptarías.

No aceptaste. No por no quererme, sino por no arriesgar.

Recuerdos de tiempos compartidos.

Recuerdos dulces que escribo para no olvidarlos, antes de que se tornen amargos.

¿Sonríes cuándo me recuerdas?

Yo lo hago cuando recuerdo tu sonrisa.

No fuiste mío, pero yo seré tuya siempre.

Duele la ausencia y mi mente llena el vacío imaginando, recordando…

Ahora somos como extraños con los mismos recuerdos,

pero con vidas distintas, lejanas…

Pero la vida es extraña a veces y puede que nuestro destino se cruce en esta o en otra vida.

Captura

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