Habíamos quedado para cenar. Me arreglé con calma. Vino a recogerme, le hice esperar un poco y cuando baje ahí estaba en su coche esperando, me vio y me sonrío. Entré en el coche y me beso, puso el coche en marcha y nos dirigimos al restaurante.

Llegamos, nos dieron una mesa, nos sentamos y él comenzó a observarme, miraba mis labios y los atributos que el escote del vestido dejaba ver.

Vino el camarero a la mesa y nos sirvió el vino, mientras nos llenaba las copas él no dejaba de mirarme y me sonría y note como su pie subía por mis piernas.
Mientras él bebía de su copa miraba mi cara de póker, porque el restaurante estaba lleno y me estaba poniendo a tono. Sabe que enseguida me enciendo. Mis piernas se abrían al notar su pie subir por mis muslos, el camarero se fue para traernos la cena, pero el hambre se me había pasado, ahora tenía hambre de él.

Le miré y cogí mi copa, le pedí que brindáramos por nuestro amor para que cada día sea mayor el deseo del uno por el otro…su pie seguía buscando, cerré las piernas y lo dejé entre ellas sin poderse mover, le sonreí y llegó el camarero, nos sirvió la cena…volví a abrir las piernas y su pie se relajó y bajó hacia mis pies, pero ahora soy yo quien busca su sexo bajo la mesa, me quité el zapato y lo busqué…enseguida lo noté, porque aumentó su tamaño…el mantel de la mesa era corto y se veía todo lo que hacíamos, los de al lado se dieron cuenta pero a nosotros no nos importaba…me encanta tener mi pie ahí calentito y masajeándole….

La cena

Él miraba a la gente, se dio cuenta de la situación, se fijó en la señora que tenía a mi derecha en la mesa contigua, ella me miraba como extrañada, y volvimos a coger las copas y bebimos a ver si así dejaban de mirarnos…saboreamos el vino y me insistió en que me quitará las bragas y como soy muy obediente me las quité…metí mi mano debajo de la mesa para quitármelas primero un pie…después el otro…las puse encima de la mesa para dárselas, él las cogió y las olió, la señora de al lado lo miró con cara de espanto, pero él le sonrío y besó las bragas, después se las guardó en el bolsillo.
El tipo que acompaña a la pelirroja de la izquierda se fue al baño…, mi cara sonrojada ¡¡¡qué vergüenza todos mirándonos, pero qué divertido!!!…mientras comíamos nos mirábamos y nos comíamos mutuamente queríamos terminar para llegar a casa y gozar…

¿Pero podremos llegar a casa antes de que el deseo se calme para poder seguir?… su pie ya ha llegado a mi sexo húmedo y el mío tocando el suyo se  hacia cada vez más grande.

Me dijo que le gustaría hacerme el amor encima de la mesa, ante todos. Le apetecía una barbaridad, mi cuerpo, mi boca y todo mi ser.

Sus caricias con su pie abrían mis muslos, los masajeaba, los hacía ceder ante su empuje, ante mi deseo reflejado en mi cara, yo también quería que me hiciera el amor delante de todos no me importaba, así que terminamos de cenar y le envíe un beso al aire le saque mi lengua y le dije que le quería.

Le pedimos al camarero la cuenta, pagamos y nos levantamos, todos nos miraban. empezamos a caminar el me cogió de la cintura y bajó su mano hasta mi culo yo le cojí de la cintura y empezamos a besarnos hasta que salimos del restaurante…llegamos al coche y sin entrar me puso pegada de espaldas a la ventanilla y empezó a besarme y a meterme la mano por debajo de mi vestido…mis muslos estaban calientes y suaves, mi boca golosa y mojada, mis pies juntos esperando la llegada de su cuerpo, mi lengua atraía a su boca…me dijo -¿resistirás mucho vestida?

 

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