Como todas las mañanas Iván iba a llevar a su hijo al colegio, allí se cruzaba con una chica con la que siempre sus ojos se buscaban y simplemente se saludaban.

Hoy llovía y a Susana se le había estropeado el coche, llegó corriendo, porque se hacía tarde, Iván la vió llegar, aunque ya había dejado al niño se esperó para verla como cada día, así que hoy decidió hablar con ella y cuando ella dejó al niño, le sonrío y le preguntó

-¿Qué te ha ocurrido?

A ella le sorprendió que le preguntase pero le gustó que lo hiciera.

-Se me ha estropeado el coche, no me arrancaba y hemos venido corriendo, no vivo lejos de aquí pero ahora tengo que ir al trabajo, tendré que buscar un taxi y con la lluvia veremos si encuentro uno.

-Sí, para encontrar un taxi va a estar mal, ¿si quieres te puedo llevar yo?

-Es demasiada molestia.

-No, por favor, no es ninguna molestia.

Se dirigieron hacia el coche.

-¿Dónde trabajas, por dónde hemos de ir?

Susana le indicó por donde debía salir, iban callados después de todo sólo se saludaban en la puerta del colegio, pero al llegar a un cruce había un accidente, no se podía pasar estaba la policía y todo el tráfico cortado y no paraba de llover, así que Iván le hizo una proposición

-¿Qué te parece si aparco y nos tomamos un café y relajamos los nervios, si llegas tarde te dirán algo?

-No, no me dicen nada y creo que será mejor tomarnos ese café.

Así que Iván aparcó el coche donde pudo y se fueron a tomar el café.

La cafetería era pequeña y las mesas y las sillas estaban muy juntas, cuando les sirvieron el café al ir a cogerlo sus manos se rozaron y sus ojos se buscaron, habían saltado chispas de ese roce, Iván le preguntó si estaba casada, ella le dijo que era divorciada, él le dijo que estaba separado. Sin darse cuenta el reloj había avanzado demasiado e Iván le dijo que casi sería mejor avisar y no ir a trabajar, a Susana  se le cayó el teléfono al suelo cuando iba a llamar al trabajo y al ir a cogerlo Iván también se agachó para cogerlo, sus cabezas se tocaron y al levantarlas sus ojos se volvieron a mirar, Iván le dio el teléfono y el contacto de su mano le hizo temblar.

El colegio

Iván le dijo -eres muy guapa-.

Susana se sonrojó, entonces Iván le cogió la cara con sus manos y le dijo:

-Realmente eres muy guapa y tienes unos bonitos ojos verdes-

Acercó sus labios y la besó, después de besarla le sonrió y le dijo que llamara al trabajo.

Susana le preguntó de qué trabajaba, le dijo que era arquitecto, pero que hoy se había tomado el día libre, porque tenía que ir a recoger unas cosas…la lluvia había amainado, ya había pasado un buen rato, salieron de la cafetería e Iván le dijo:

-Te llevo donde quieras  o si lo prefieres puedes acompañarme ya que no has de ir a trabajar-

No se lo pensó dos veces y le dijo que sí, se subieron al coche y fueron a resolver los asuntos de Iván….después tenía que ir a casa y le preguntó si quería acompañarle le dijo que sí de nuevo.

En el coche hablaron de cosas triviales y cuando llegaron a su casa, le dijo:

-No hay mucho orden, ya sabes los hombres como somos-

-No te preocupes no te voy a hacer la limpieza de la casa, así que tranquilo.

Entraron, e Iván le dijo que se quitara el abrigo y se sentara en el salón, que él volvía enseguida.

Mientras, ella comenzó a mirar por la casa… su habitación estaba desordenada y la cama sin hacer, se acercó y tocó las sábanas un suave perfume llegó hasta ella era el mismo aroma que desprendía él cuando la besó…

Al no verla en el salón Iván miró a ver donde se había metido y la vió en su habitación tocando las sabanas, al oírlo acercarse se levantó e hizo ademán para salir de la habitación, pero él no le dejó, cogió su mano y la acerco hacia él.

-No sabes cuantas veces he soñado con este momento, cada vez que te veía en el colegio te imaginaba aquí junto a mí.

-Yo también lo he soñado, todos los días me voy con tu recuerdo en mi retina.

Cogió su cara y la acercó a la suya, rozó sus labios con los de ella y comenzó a besarla muy suavemente, pero su deseo era tanto que los besos empezaban a devorarlos, sus lenguas se buscaban para enredarse, las manos de Iván comenzaron a acariciar la espala de Susana, metiendo su mano por debajo de su suéter y su piel se erizó al tacto de sus manos. La llevó hasta la cama y la tumbó, sus manos recorrían su cuerpo y su boca no dejaba de besarla, le quitó el suéter y después bajó la cremallera de su falda y muy despacio comenzó a quitársela.

Ella le desabrochó la camisa, y comenzó a besar su pecho, lamió sus pezones y le desabrochó los pantalones….el seguía tocándola pasó sus dedos por su pecho por encima del sujetador y cuando sus pezones se pusieron duros metió la mano y acercó su boca para lamerlos, después se lo quitó y sus manos continuaban acariciándolos y su boca lo lamia y mordía comenzó  a bajar pasando su lengua por su cuerpo dejando un rastro de humedad…

Sus manos tocaron su sexo por encima de su tanga cuando notó su humedad lo apartó para tocarlo con sus dedos, estaba  muy excitada, volvió a subir para volverla a besar entonces sus manos le rodearon y comenzó a bajarlas para quitarle su bóxer su sexo estaba duro y grande y al contacto de su mano continuaba aumentando, se besaron y sus sexos se buscaban al igual que sus bocas y sus manos…ella se puso encima y la boca de él mordía sus pezones y su sexo penetraba en el de ella, la excitación era de lujuria y deseo contenido de mucho tiempo, él le dio la vuelta y la tumbó sobre la cama y comenzó a lamer su sexo, estaba muy mojado y su lengua lo acariciaba quería saborear todo su jugo, quería que llegara al orgasmo, le gustaba ver como se retorcía de placer y como estaba a punto de llegar al clímax, ya no se pudo contener y con su boca saboreándola llegó al clímax, la dejo sin respiración y cuando pudo recobrar el aliento, le dijo -ven ahora tocaras tú el cielo…..

Él se tumbo sobre la cama y ella de rodillas entre sus piernas, le besó en los labios y fue bajando por su pecho, mientras sus manos le acariciaban, cuando su boca llegó a su sexo, se lo besó despacito y comenzó a lamerlo, a pasar su lengua de arriba abajo por encima y por detrás, sus gemidos iban en aumento, comenzó a chuparlo despacito y después con más fuerza, le gustaba y no paraba de decirle que siguiera, su lengua no dejaba de acariciarle la pasaba por sus testículos se los acariciaba y volvía  a introducir su pene en su boca acariciando con sus manos sus piernas. Él le cogió con sus manos su cabeza para que no se apartara de él y así llegó al orgasmo derramando toda su esencia en su boca.

Después la besó como nunca nadie la había besado, se acurrucó entre sus brazos y el tiempo se paró.

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